Reforma Fiscal en Estados Unidos y Mercado Laboral en México.

La reciente reforma fiscal aprobada por el Senado de los Estados Unidos ha generado algunas inquietudes en el ámbito laboral mexicano, derivado de la eventual aplicación de un impuesto a los productos importados (Impuesto de Ajuste Fronterizo de hasta un 20%); con ello se pretende atraer más inversión y eventualmente empleos en Estados Unidos, repatriando capitales estadounidenses actualmente alojados en el extranjero. Esta reforma, temeraria, en el largo plazo por el eventual desequilibrio en las finanzas del país vecino al reducirse la recaudación, puede tener implicaciones laborales relevantes para México.

Aunque estas nuevas medidas podrían restarle atractivo a México como destino de inversión, nuestra firma considera que una valoración catastrófica e incluso negativa es aún prematura e incierta; primero porque la implementación exitosa de dichos cambios en Estados Unidos tiene aún un largo trecho de recorrido y segundo porque los atractivos de inversión en México, siguen siendo superiores aún con la entrada en vigor de esta trascendente reforma fiscal. Como ejemplo de estos atractivos superiores se encuentra la polémica brecha salarial entre ambos países y el entorno sindical mucho más favorable en México que en Estados Unidos, justamente dos de los temas que han sido puestos en la renegociación del Tratado De Libre Comercio por Canadá y Estados Unidos.

No obstante, los empleadores en México deben considerar entre otras alternativas, retribuciones vinculadas a variables como la competitividad y la rentabilidad para tener una forma de preparación ante una economía que enfrenta un entorno complejo en este 2018 no sólo por el tema de la eventual reacción adversa de la reforma fiscal en E.U. sino por factores como la posible evolución desfavorable en el proceso de negociación del TLC o la volatilidad asociada al proceso electoral del 2018 en nuestro país.

 

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